miracuantoCalculadoras con las cuentas claras
Inicio Cómo trabajamos

Cómo trabajamos

Ninguna cifra sin fuente, ninguna fuente sin fecha y todas las fórmulas a la vista. Esta es la regla con la que se construye cada calculadora del sitio.

Casi todas las calculadoras que hay en internet sobre estos temas pertenecen a alguien que quiere venderte algo: gestorías, comercializadoras de luz, empresas de mudanzas. Su herramienta no está hecha para darte una cifra correcta, sino para conseguir tu teléfono. Por eso te piden un correo antes de enseñarte el resultado, y por eso el número que te dan es vago.

miracuanto se construye con la regla contraria, y la ponemos por escrito para que se nos pueda exigir.

Las tres reglas

01

Ningún dato inventado

Cada cifra que aparece escrita en una calculadora tiene una fuente citada con enlace y con la fecha en que se consultó, al pie de su propia página. Si una cifra no se puede sostener con una fuente, no se publica.

02

Los datos volátiles no se escriben, se piden

Los precios cambian cada semana. Ninguna herramienta lleva precios dentro: los introduce quien la usa, y le damos un botón que le abre la búsqueda real. Una página con precios escritos dentro miente a los diez días de publicarse.

03

Los modelos se explican

Donde hay una estimación —por ejemplo el porcentaje de carga de un procesador jugando— la fórmula está escrita en la página y el parámetro se puede cambiar. Nunca se presenta una estimación como si fuera una medición.

Qué significa en la práctica

Verás la fecha de los datos. Arriba en cada calculadora y abajo en el pie. Si una tabla se consultó el 16 de julio de 2026, lo dice. Un dato sin fecha no es un dato: es una afirmación.

Verás la fórmula. Cada herramienta tiene una sección que explica, en cuatro operaciones y en castellano, cómo llega del dato que introduces al número que te devuelve. Si no te cuadra un resultado, puedes comprobar de dónde sale.

Verás lo que la herramienta no puede saber. Ninguna calculadora conoce el aislamiento de tu casa, el estado real de tu aparato ni las condiciones de tu venta. Cada una lleva una sección donde se dice explícitamente qué queda fuera del cálculo.

No verás un formulario delante del resultado. No hay registro, ni correo, ni teléfono. Abres, metes tus datos y ves el número.

Cómo se contrastan los datos

El orden de preferencia de las fuentes es siempre el mismo: primero organismos públicos y normativa —IDAE, CNMC, reglamentos europeos—; después especificaciones oficiales de fabricante; después bases de datos independientes con metodología publicada, como PassMark; y por último asociaciones de consumidores como la OCU.

Cuando dos fuentes discrepan, se dice. Por ejemplo, el incremento de consumo del aire acondicionado por cada grado que se baja aparece entre el 6% y el 10% según quién lo publique: la calculadora usa el 7% por defecto, lo declara, y te deja moverlo para ver los dos extremos.

Y cuando una cifra se puede verificar por dos caminos, se verifica. Las potencias de las tarjetas gráficas provienen de las especificaciones de NVIDIA, AMD e Intel, pero además se contrastan contra la relación rendimiento/consumo que publica PassMark de forma independiente.

Qué pasa cuando nos equivocamos

Se corrige y se actualiza la fecha. Los precios de la electricidad cambian, las especificaciones se revisan y las tablas de referencia se actualizan; alguna cifra acabará quedándose vieja o estando mal.

Si encuentras un error, cuéntanoslo. Es la forma más rápida de que esto siga mereciendo la pena.